miércoles, 12 de septiembre de 2012

Imagina lo mejor

Ena Krite

Estar en un concierto de The Doors y específicamente en la rola de Roadhouse Blues, hueles el tabajo (tabaco y sobaco: sobajeado), la “yerba”, el sudor y de repente Jim Morrison, brinca en el escenario y cae a tu lado, el sudor de su pelo te salpica, un sueño para el cielo.


Estar en el último estertor, a un paso de abandonar el nivel de esto que conocemos como vida y escuchar “The end”, en voz de Jim Morrison, y ahora sí entender completo lo que dice.


Hablando de la transición vida-muerte, qué tal visualizar la lucha de Johnny Depp con el gigantesco pulpo en “Piratas del Caribe” y escuchar de fondo a Tiësto’s con “He’s a pirate”, mientras eres babeado y deglutido por el monstruo del mar, tu nave se va a pique… pero renacerás, volverás renovado.



Y qué tal unos besos de ceniza donde aún arde la hoguera, no lo he experimentado, pero algunos de seguro ya, y ha de ser lo mejor, ¿no?


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Otra periodista mexicana premiada


La Jornada


Premian a la periodista Anabel Hernández en Ucrania. Autora de "Los Señores del Narco", en el que reveló la relación de Felipe Calderón con el Cartel de Sinaloa

 

La mexicana recibió el premio la Pluma de Oro por informar de forma valiente sobre la estrecha relación entre los cárteles de la droga y la política en México.


Kiev. La periodista mexicana Anabel Hernández fue galardonada hoy con la Pluma de Oro de la Libertad durante el Congreso Mundial de la Prensa, que se celebra en la capital ucraniana, Kiev.
Hernández fue premiada por la Asociación Mundial de Periódicos y Editores (WAN-IFRA) por informar de forma valiente sobre la estrecha relación entre los cárteles de la droga y la política en México.

"Desde diciembre de 2010 cuando salió publicado el libro Los Señores del Narco, (...) fui sentenciada a muerte por los altos funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública Federal del gobierno del presidente Felipe Calderón por haber exhibido su relación con el Cartel de Sinaloa", apuntó Hernández al recibir el galardón.

"Vivo todos los días con ese peso en mi corazón sin saber cuándo será mi hora", dijo la periodista.
"El régimen más represivo de todos los tiempos es el del poder de la delincuencia organizada que se mimetizó con el poder político y económico de México gracias a un sistema nacional corrupto e impune", denunció además Hernández, cuyo padre fue secuestrado y asesinado en Ciudad de México el año 2000.

"Esto combinado con una sociedad adormecida y dividida por la indiferencia o el terror son la mezcla perfecta para que este régimen perverso se mantenga y crezca. Pensar esto, decir esto, escribir esto es más peligroso que ser narcotraficante o servir al narcotráfico en México", agregó.

"WAN-IFRA reconoce la implacable postura tomada por Anabel, con un gran riesgo personal, contra los cárteles de la droga, el crimen organizado y las autoridades corruptas", dijo por su parte durante la entrega del premio el presidente de la organización, Erik Bjerager.

"Es hora de que el gobierno de México dé un paso adelante para apoyar la libertad de expresión y adoptar acciones significativas y decisivas para poner fin a esta tragedia antes de que se cobre más vidas", agregó.
El organismo de prensa hizo además un llamamiento a las autoridades mexicanas, y en especial al presidente electo Enrique Peña Nieto, para que "adopte medidas urgentes para poner fin a la violencia contra los periodistas y para que se comprometa verdaderamente a priorizar la seguridad de los trabajadores de los medios".
"Para lavarse las manos ante la opinión pública y la comunidad internacional el gobierno de México (...) dice haber creado una fiscalía para resolver los casos de asesinatos de periodistas y para protegerlos. La fiscalía no ha servido para nada sólo para ocultar la anuencia del gobierno federal y los gobiernos locales para asesinar periodistas", denunció por su parte Hernández.

"Yo dedico y entrego simbólicamente este premio a todos los periodistas mexicanos cuya voz fue cercenada por la muerte, la desaparición forzada o la censura. Pero también lo dedico a todos aquellos periodistas mexicanos que todos los días siguen haciendo ejemplarmente su tarea de informar y denunciar al costo que sea", proclamó la premiada.

Según datos oficiales, durante 2011 se registraron 27.199 homicidios en México. México enfrenta una ola de violencia que se ha agudizado principalmente por la guerra que libran bandas del narcotráfico y del crimen organizado por la disputa de territorios y el control de actividades ilegales.

Durante el gobierno del presidente Felipe Calderón, que concluirá su sexenio en diciembre próximo, se han registrado unos 50 mil muertos, de acuerdo a estadísticas oficiales. Organizaciones defensoras de derechos humanos como el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que lidera el poeta Javier Sicilia, cifran en 60 mil el número de muertos en este periodo.

Nuestro destino con el PRI



 Por: Alejandro Páez Varela




Septiembre 3 de 2012

Desde siempre, mi museo mexicano favorito fue el Tamayo, en la ciudad de México. Por muchas razones. Me gusta porque exalta la figura de Rufino, quien renunció a contaminar su obra con causas políticas a pesar de las presiones que recibió de artistas y del mismo Estado. Me gusta el diseño del espacio, soberbio monumento de Teodoro González de León y Abraham Zabludovsky. Me gusta que esté sobre Chapultepec y me gusta que sea para el arte contemporáneo.

Ahora siento que se ha violado ese recinto al incluir el nombre de Carlos Hank Rohn a una de las salas. Qué estupidez. Tamayo se revolcará en su tumba, me temo.

Tampoco me asombra lo de Hank. Lo siento por el significado que tiene justo para ese museo, pero no me asombra. Los nombres de Carlos Slim, Roberto Hernández, Alfredo Harp Helú y otros empresarios (y sus esposas) que se hicieron ricos en una sola generación, están en los lugares de honor de casi cada museo en este país. Nadie ha dicho una sola palabra. Ni siquiera los artistas contemporáneos. Mañana, cada tortilla llevará el rostro de Roberto González Barrera, “don Maseco”. Nadie recuerda quién es quién. La desmemoria y sus billetes les han lavado el nombre por completo.

No es necesario ser Slavoj Žižek para afirmar que el sistema no funciona. No es necesario llegar a los gritos, ni ser un individuo de “izquierda radical” o un comunista come-niños para decir que México, desde hace muchos años, se volvió uno de los ejemplos globales más contundentes y tristes de la avaricia extrema y el sinsentido.

Nadie se atreve a revisar el caso de Carlos Slim. Nadie. Es el hombre más rico del mundo sólo por las empresas que dirige desde México, sólo por las rentas que le dan los monopolios que secuestraron desde hace muchos años a los mexicanos.

A la mayoría se le olvida, pero habría que recordar a individuos como Roberto Hernández no por museos, sino porque vendió Banamex-Accival a Citibank sin pagar un solo peso de impuestos, gracias a que Vicente Fox Quesada se los perdonó por los favores recibidos en la campaña presidencial de 2000.

Todos olvidamos que su socio, Alfredo Harp Helú, fue beneficiario al 50 por ciento de esa operación vergonzosa, aunque sea dueño de galerías de arte y su nombre figure como patrono de cuanto museo y cuanta exposición se visite en México. Hoy, multitudes de artistas, promotores culturales e intelectuales “íntegros” se pelean una cena con él.

Se olvida que Carlos Hank Rohn llegó hace apenas un par de años a la lista Forbes a pesar de que una generación antes su padre era un simple “profesor” afiliado al PRI.

Se olvida que los Azcárraga van a cumplir un siglo viviendo del monopolio de la televisión gracias a que han comprado su lugar en el Estado mexicano.

Se nos olvida lo mismo de Ricardo Salinas Pliego, o de tantos y tantos empresarios que se hicieron ricos al amparo del gobierno de México, a costa de los ciudadanos y aprovechado su disciplinado (y cómodo) silencio.

La llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia, que tampoco me sorprende, es un recuerdo vergonzoso de todo lo anterior.

Él representa esa casta de vividores que han explotado a los mexicanos y han lavado su nombre. Él representa la falta de memoria de este país. Él, Peña Nieto, es un recordatorio vivo de qué tenemos en la cabeza los mexicanos: les sacaron una marioneta, la acompañaron con una estrella de telenovela, los vendieron (a ambos) hasta –o principalmente– en las revistas del corazón que posee básicamente Televisa… y allí van, cayéndoseles la baba, a votar por la maravillosa fórmula.

Qué ver-güen-za.
 

Ahora les adelanto lo que viene, seguramente, en camino: el Monumento a Porfirio Díaz, el Hemiciclo a Gustavo Díaz Ordaz, el Faro de Carlos Salinas, un Salón Martha Sahagún de Fox en Los Pinos, la Avenida Emilio Azcárraga.

Y la Alameda Central llevará el nombre de Felipe Calderón. Y el Teletón llevará el nombre de Vicente Fox.

Y luego, cuando termine el sexenio, la Cineteca Nacional se llamará Angélica Rivera, y la Torre de Pemex cambiará por Torre Romero Deschamps, y el Ángel de la Independencia tendrá la cara de Elba Esther Gordillo.

Y bien podría cambiar una línea de nuestro himno, para que el homenaje sea completo: “…un idiota en cada hijo te dio”.

Y nadie dirá un carajo. Porque nadie dice un carajo. Porque los mexicanos aguantamos todo, siempre y cuando no se metan con la Virgen, con la telenovela de las 4 de la tarde, o con los tragos del fin de semana.

lunes, 27 de agosto de 2012

Una dedicatoria



Enviado por mi amiga Becky

http://www.reforma.com/libre/online07/imggc/pix.gif

Juan Villoro
20 Feb. 09
http://www.reforma.com/libre/online07/imggc/pix.gif
En las jornadas que siguieron al terremoto de 1985, me uní como voluntario a un grupo de montañistas de la UNAM. Ellos usaban sogas para escalar edificios y los recién llegados cumplíamos tareas de pala y escoba. Trabajamos en diversos sitios de la colonia Roma hasta instalarnos en la Calle del Oro, atraídos por ese nombre en un momento en que excavar sólo traía saldos del horror. Al término de uno de esos días cené en casa del poeta Alejandro Sandoval y dije algo que olvidé y él recordó perfectamente.

Comenté que lo más grave del terremoto no era lo que habíamos visto, sino las noticias que llegarían poco a poco, las muertes que ya habían sucedido pero serían para nosotros desgracias diferidas. "¿Te acuerdas de Fulano?". Así comenzarían las conversaciones que nos irían poniendo al tanto de las muertes de amigos que el azar había vuelto lejanos.


Seis años después, en 1991, publiqué El disparo de argón y busqué a Javier Cara, un amigo al que llevaba años sin ver. La trama de esa novela se ubica en un hospital y me pareció un buen motivo de reencuentro. En la preparatoria, Javier y yo dudábamos entre dedicarnos a la medicina o la literatura. Asistíamos al taller de cuento de Miguel Donoso Pareja, en el piso 10 de la Torre de Rectoría, y publicamos nuestros primeros relatos en la antología Zepelín compartido.


Al terminar el turno vespertino del Colegio Madrid, caminábamos de Mixcoac al cruce de Avenida Coyoacán y Félix Cuevas. Mientras aguardábamos el camión de Javier a la colonia Cárcel de Mujeres o comíamos una épica torta en Don Polo, hablábamos del destino, increíblemente abierto.


Javier optó por la medicina y yo por la literatura. Como un novelista escribe de lo que no pudo hacer, ubiqué mi primera novela en un hospital. Busqué a Javier para regalarle mi historia clínica y me enteré de que había muerto en el terremoto, mientras hacía guardia en el Hospital General. La noticia me impactó con tal fuerza que no hablé de otra cosa en varias semanas. Alejandro Sandoval me recordó entonces que, al día siguiente del terremoto, yo había hablado de esas muertes aplazadas.


El rasgo central de la amistad con Javier fue la pasión por Julio Cortázar. Lo leíamos como quien acude a un tribunal del idioma. En caso de duda (¿era lícito usar la palabra "mas", forma elegantiosa de "pero"?), revisábamos sus textos para conocer el veredicto. Nuestra admiración se adulteró en manía y memorizamos cuentos enteros. Javier decía una frase y yo debía aportar la siguiente, al modo de coplistas o cantantes de corridos.


Nos llamaba la atención la memoria que Cortázar guardaba de Paco, un amigo muerto cuando ambos eran jóvenes. A él le dedicó el libro Bestiario y a él volvió en sueños y narraciones futuras, recordando el momento en que ayudó a cargar su ataúd en el cementerio de Chacarita.


Se han cumplido 25 años de la muerte de Cortázar, el autor cuyos libros leímos como obras de autoayuda, buscando instrucciones para ir a París, conocer a la Maga, usar un suéter negro de cuello de tortuga, fumar tabaco oscuro, oír discos de jazz, sacrificar un paraguas en el Sena, buscar terrones de azúcar entre los esbeltos tobillos de las parroquianas de un café.


Rayuela tenía el porte de la caja negra de los aviones (que luego supe que era anaranjada), y parecía contener las últimas palabras de una época, valores culturales que pasarían de moda o serían olvidados. Mi ejemplar comienza con una dedicatoria de Javier Cara, tan larga como uno de los capítulos prescindibles. Se refiere al futuro que tendríamos, el sitio extraño donde ahora me encuentro.


He releído la novela en la edición anotada de Cátedra, pero al mudarme de casa o de país lo primero que empaco es el ejemplar que me dio Javier. Un talismán que no debe ser abierto, un cofre del tesoro.


Cortázar apostó por la hospitalidad en sus historias; creó un mundo para compartir la hora del gin and tonic y el arroz con leche ("poca canela, una lástima"). A veces, esos placeres compartibles resultaban más significativos que la trama. Leerlo era caminar con las solapas alzadas de la gabardina, rumbo a una buhardilla donde aguardaba una muchacha con manos de poema de E. E. Cummings, capaces de demostrar que ni siquiera la lluvia es tan frágil.


En 1975 viajé a Europa a bordo de un barco carguero donde debía limpiar las bodegas. Javier también iba a venir, pero lo aceptaron en Medicina e inició la otra parte de su vida. En Barcelona, mi amigo Pablo Friedmann, que quería ser pintor, me convenció de que visitáramos a Antoni Tàpies. Su atrevimiento nos deparó una tarde de fábula en el estudio del maestro catalán. Durante el trayecto a París, Pablo insistió en importunar a mi ídolo, Julio Cortázar. Fuimos a su edificio en el barrio latino, tan delgado que prefiguraba la silueta de su más célebre huésped. Subí la escalera al borde del desmayo. Ya arriba, oí la música de un departamento vecino: Así habló Zaratustra, de Strauss, que yo conocía por la escena inicial de 2001: Odisea del espacio. Los tambores sonaron como una parodia de mi taquicardia. Toqué la puerta. Por suerte, Cortázar no estaba en casa y se libró de esos peregrinos que no sabían qué decirle.


Escribí una larga carta a Javier acerca de este no-suceso. Me contestó con razonada precisión, revelando que había empezado a cambiar la pluma por el bisturí.

"A Paco, que gustaba de mis relatos", dice la dedicatoria de Bestiario. Javier y yo tratamos de imaginar lo que sería perder a un amigo para reencontrarlo en sueños y textos futuros. El tema nos parecía tan distante y ajeno como la caída de Constantinopla.

Cortázar murió en 1984. Javier al año siguiente. "Sí, pero quién nos curará del fuego sordo...". Así comienza Rayuela, la caja negra que me dio un amigo que compartía iniciales con Julio Cortázar y aún vive en ese libro.
(Publicado en el diario Reforma)

jueves, 23 de agosto de 2012

Enorme Cronopio


Frases de Julio Cortázar


"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos."

"La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose."

"Todo dura siempre un poco más de lo que debería."

"No renuncio a nada, simplemente hago lo que puedo para que las cosas me renuncien a mí."








"Cada vez iré sintiendo menos y recordando más"

"En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento."

"Lo que me gusta de tu boca es la lengua. Lo que me gusta de tu lengua es la palabra."

“Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.”
 
“¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es más que uno de los juegos de la ilusión?”

“Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará.”

“Fui una letra de tango para tu indiferente melodía.”
 
“Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte.”

Julio Cortázar

Un 26 de agosto de 1914 nació el grandioso Julio Cortázar

¿Dónde quería ser enterrado Borges?



En el libro La posesión póstuma el periodista argentino Juan Gasparini explora la incógnita; también habla sobre la unión del escritor con María Kodama






El universal

En el aniversario 113 del nacimiento del poeta argentino Jorge Luis Borges, este 24 de agosto, los argentinos pasarán un año más sin poder depositar una ofrenda floral en la tumba del genio de la literatura universal pues sus restos descansan, para muchos "sin paz" , en el cementerio de Plainpalais ubicado en el centro de la ciudad.

¿Por qué los restos de Borges permanecen en Ginebra, era su deseo ser enterrado aquí en la cuna de Calvino? La respuesta definitiva se desconoce pero algunos detalles sugieren que el autor de La Cifra hubiera querido "descansar en paz" junto a los restos de su madre, en el panteón de "La Recoleta", en su amado Buenos Aires, y no exactamente en el cementerio ginebrino.

Sobre los últimos y oscuros meses de la vida de Borges en Ginebra, se sabe muy poco, el libro del periodista argentino Juan Gasparini La posesión póstuma documenta hechos de aquellos días que precedieron el inevitable desenlace y revela cuestiones que muchos desconocen.

Gasparini dijo que hay "varios indicios" de que Borges deseaba ser enterrado en Argentina y en un pasaje de su libro hace referencia a un pedido expreso que el poeta hiciera a Roberto Alifano, amigo y colaborador del poeta: "Quiero que usted se haga cargo de que se cumpla mi deseo de que me lleven a "La Recoleta", al lado de mis mayores cuando me muera".

Por otra parte, el diario argentino Perfil señaló que el escritor y entrañable amigo de Borges, Adolfo Bioy Casares, en una entrevista grabada asegura que el autor de Fervor de Buenos Aires, le dijo "yo quisiera estar en el cementerio de acá", en alusión a "La Recoleta" .

¿Qué sucedió entonces, por qué Borges quiso pasar sus últimos meses encerrado en un cuarto de hotel junto al Lago Leman en lugar de estar rodeado de Fany, su leal y ferviente cuidadora, sus familiares y sus entrañables e incontables amigos?.

Gasparini, periodista argentino de investigación, residente en Ginebra desde hace más de 25 años y quien tuvo la fortuna de entrevistar a Borges en 1984, explica: "Borges abandonó Buenos Aires en noviembre de 1985 casi en secreto, prácticamente moribundo, tras cambiar de testamento, médico y abogados".

"Inició entonces un viaje que comenzó fugazmente en Italia. Luego su salud se quebrantó aún más en Ginebra, preanunciando el desenlace en esa ciudad, donde falleciera el 14 de junio de 1986", recuerda Gasparini. Los suyos se enteraron por los diarios del sepelio en un cementerio distinto al anunciado en sus escritos pero "en contraste aparecen poemas y escritos de Borges donde dice que quiere ser enterrado en el mausoleo familiar en Buenos Aires".

"Borges pudo al final haber cambiado de parecer, sin embargo, de acuerdo con el periodista argentino, las cosas no son de una claridad meridiana, no se les consultó a su hermana que vivía en Buenos Aires, ni a sus sobrinos que eran sus únicos familiares sanguíneos".

En Ginebra, a pesar del creciente deterioro de su salud y su fragilidad extrema, Borges tuvo la energía de explorar "la posibilidad de obtener un permiso de residencia para alcanzar la nacionalidad suiza, quiso comprarse una propiedad en el casco antiguo de la ciudad, y contrajo matrimonio por poder en Paraguay con María Kodama".

Ahí "revisó toda su obra completa en francés para 'La Pléiade', la reputada colección de la casa Gallimard" y cedió el control de su cuenta en Suiza por vía de la notaría de Pierre Mottu en Ginebra ".

La unión de Borges con Kodama fue matriculada el 26 de abril de 1986 en el caserio de Colonia Rojas Silva, en Paraguay, mientras la pareja permanecía en habitaciones separadas del Hotel l'Arbalète de Ginebra, narra Gasparini.

Al ser cuestionado sobre por qué Borges se casó por poder en Paraguay, Gasparini refirió que de acuerdo con documentos que incluye en su libro "ella (María Kodama) era soltera. Él se encontraba bordeando la agonía e imposibilitado de casarse nuevamente según la legislación argentina de la época, habiendo obtenido la separación de Elsa Helena Astete en 1971, pero sin la autorización de contraer segundas nupcias".

Además, "el acta del matrimonio se registró con errores grosos porque en el espacio correspondiente al estado civil de Borges no aparece nada, si se hubiera puesto que estaba separado, no hubiera podido contraer un segundo matrimonio", afirmó.

Incluso, agregó, "la fecha de nacimiento de Kodama es incorrecta y los sellos de la fecha exacta no coinciden, la fecha del documento es una y el sello que lo certifica tiene otra, eso lo puedes ver en el libro (La posesión póstuma) en donde aparece una copia".

Para los suizos, comentó Gasparini, "el matrimonio fue válido porque ella en el certificado de defunción de Borges aparece como última cónyuge y con ese documento ella decide, como viuda, disponer de los restos y enterrarlo en Ginebra, entre otras cosas".

Con respecto a todos estos cambios, incluyendo el de testamento, "persisten dudas sobre si el reputado anciano los pudo resolver plenamente en las estribaciones de su declive vital. ¿Era consciente de que médicos argentinos desaconsejaban aquel viaje que terminó en un cementerio suizo?", cuestionó.

El libro de Gasparini La posesión póstuma, publicado en el año 2000, es una investigación periodística que documenta varios detalles desconocidos para muchos en torno a los últimos seis meses de vida del autor de "El Aleph" en las tierras ginebrinas.

El libro, distribuido en América Latina por el Fondo de Cultura Económica está agotado, pero es probable que todavía se encuentren algunos ejemplares en las librerías mexicanas, dijo el autor.

En ese entonces el texto causó controversia y Kodama, vigilante celosa de todo lo que se publica en torno a Borges, tal como se pudo constatar con el escándalo que provocó en el caso de Elena Poniatowska, demandó a Gasparini en Argentina, "pidiendo un año y medio de cárcel y cerca de siete mil dólares, pero fui absuelto por los tribunales argentinos", indicó Gasparini.

Kodama es hija de un químico japonés y de una profesora argentina de ascendencia germano-española de origen judío, "esta mujer se convirtió para muchos en una 'intrusa'", refiere Gasparini.

"De erráticas cualidades intelectuales y debatida edad hizo rememorar la irrupción de Yoko Ono en la vida de John Lennon, inoculando contrariedad en Los Beatles", con la sutil pero marcada diferencia de que el mundo entero pudo atestiguar que Lennon estaba profundamente enamorado de Yoko.

Gasparini los efectos de Kodama en el entorno de Borges " fueron desvastadores, independientemente de las responsabilidades que les competan a unos y otros en los desencuentros".

"Descontando simpatías y hostilidades, parientes y amigos de Borges se sintieron desplazados por María Kodama, tenida por advenediza en los ambientes culturales, al margen de su proclamada licenciatura en Letras".

Las insidias alimentaron juicios en los tribunales y debates en la prensa. Se acrecentaron incógnitas sobre la fortuna, cuestión que abordó recientemente el diario El País en un artículo publicado el 13 de agosto en el que señala que "en la picota han estado o están la gestión de algunos legados literarios como los de Jorge Luis Borges, Rafael Alberti o Vicente Aleixandre".

Es así como la intempestiva salida de Borges de Buenos Aires, su muerte y austero entierro en Ginebra, "han catalizado innumerables disputas para repatriar sus restos", quizá con el simple propósito de honrar su voluntad y para que en días como el 24 de agosto, aniversario de su nacimiento, los argentinos puedan depositar en su tumba una o mil rosas.

viernes, 10 de agosto de 2012

En España ofrecen cestos de comida a cambio de no buscar alimentos en la basura


Las autoridades de Girona han elaborado un proyecto que aboga por el derecho de cada persona a una alimentación digna


El Ayuntamiento de Girona (España) promueve cerrar con candados los contenedores cercanos a los supermercados, y a cambio ofrece ´cestas de urgencia´ con alimentos a quienes lo necesiten, para que no tengan que hurgar en la basura en busca de comida.


La iniciativa llega motivada por la crisis económica que atraviesa España. Hurgar en los  contenedores de basura en busca de comida se está convirtiendo en una práctica cada vez más común en el país. El regidor de Servicios Sociales, Eduardo Berloso, indica que los contenedores, que pertenecen a los supermercados estarán cerrados para que los ciudadanos no ‘aprovechen’ la basura y traten de sacar los alimentos mezclados con desperdicios. Sin embargo, de acuerdo con el plan, a quienes lo soliciten se les entregarán cestas con comida. Los supermercados Condis, Bonpreu y Novavenda donarán productos a punto de caducar para organizar un centro de distribución de alimentos que dispensará la comida entre los afectados. Además,  los asistentes sociales tomarán los datos de estas personas para registrar cada caso. Pero indican desde el consistorio que el anonimato de todos los individuos que usen este servicio queda garantizado. Según Berloso, esta medida ayudará a otorgar a cada ciudadano el derecho a una alimentación digna, y también a mejorar la sanidad pública. En otras ciudades de España se toman medidas, de otro tipo, para evitar que los ciudadanos traten de buscar comida en la basura. En la capital española, el Ayuntamiento multa con hasta 750 euros a quienes busquen en los contenedores, porque consideran que haciéndolo ensucian la vía pública. Además algunos comerciantes rocían los alimentos caducados con productos químicos una vez los introducen en los contendores de desechos.




Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/50931-Espa%C3%B1a-ofrecen-cestas-de-comida-a-cambio-de-no-buscar-alimentos-en-basura