lunes, 14 de mayo de 2012

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LOS ELEFANTES JAMÁS OLVIDAN


El hotel Mfuwe Lodge en Zambia fue erigido muy cerca de un sembradío de mangos que una familia de elefantes acostumbraba a visitar. En cierto momento, al regresar a buscar sus mangos favoritos se encontraron con el nuevo hotel; simplemente caminaron a través del lujoso hotel para alcanzar su fruta preferida.





Los animales avanzan de dos en dos y el personal del hotel y los visitantes se han acostumbrado a la irrupción de los paquidermos.  La familia es dirigida por su matriarca la cual es llamada Wonky Tusk;  regresan cada mes de Noviembre y se quedan de 4 a 6 semanas para consumir esos mangos tan especiales.





Andy Hogg, el gerente del hotel ha vivido en el Parque Nacional de Luangwa Sur desde 1982. En todos estos años de contacto con los elefantes, afirma que nunca ha conocido de otra interacción tan íntima entre humanos y animales salvajes.


 



Andy dice: « Este es el único lugar del mundo donde los elefantes se acercan tanto a los seres humanos. Nuestra demanda de habitaciones es enorme en el mes de noviembre, que es cuando los mangos están en su mejor momento ».





El Parque Nacional posee una extensión de 5,000 millas cuadradas. La manada cuenta con 10 fortísimos ejemplares todos adultos que siguen fielmente a Wonky Tusk.


Lo más importante acerca de estos animales salvajes -explica Andy- es la naturalidad con la cual atraviesan las premisas del complejo hotelero a su gusto.





El Hotel Mfuwe Lodge consiste en siete cabañas aparte de la principal que es la que atraviesan los animales. La nómina es de unas 150 personas y hasta ahora no se ha reportado jamás un incidente.


Andy dice: « Los elefantes se comportan muy razonablemente cuando alternan con el personal del hotel, como se aprecia en las fotos anexas.

Nosotros no permitimos a los huéspedes que se acerquen demasiado. Los huéspedes pueden permanecer en el lobby tras una barrera de protección que instalamos.

No son agresivos, pero no queremos provocarlos. Ha sido decisión de ellos regresar todos los meses de noviembre durante los últimos 10 años. Hay otros sembradíos de mangos, pero ellos prefieren los nuestros por alguna razón ».




El hotel se construyó sin conocer que iba a atravesar el camino de estos animales, No se si fue un error de diseño o simplemente desconocimiento. Un dia, simplemente y sin aviso, ellos llegaron y atravesaron el lobby.

« Nuestra política es mantener una distancia segura y permitir a los visitantes que aprecien el espectáculo pero sin olvidar que son animales salvajes y peligrosos ».

El hotel está en un idílico parque nacional. La temporada de máxima ocupación es noviembre : Andy dice que la mayoría de los huéspedes se registran a causa de esa experiencia única en su especie. Este fenómeno es en realidad una vista magnífica en un lugar también magnífico.





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